Cuida los oídos de tus hijos: son muy vulnerables a los ruidos

Una de las normas básicas del estudio es no permitir el ingreso y permanencia de niños a los salones de clases donde se desarrollan clases con volumen de música elevado. En algunas ocasiones los padres no están de acuerdo con esta norma, pero existen importantes motivos para que así sea. Les compartimos una nota donde podemos ver la importancia de mantener a los niños alejados de las fuentes de sonido elevado:

 

Exponer a un niño a altos niveles de ruido puede dañar la audición, lo que conlleva al retraso en el desarrollo del habla y de la comunicación y, en casos extremos, a su impedimento, advirtió la otorrinolaringóloga pediatra Iris Rentería.

“Esto tiene un impacto profundo en su desempeño social y escolar. Los efectos llegan a observarse incluso años después con disminución en la capacidad de comprensión de lectura, memoria o atención”, explicó Rentería.

De acuerdo con la especialista, exponer a un menor por más de 15 minutos a sonidos que generen 85 decibeles, equivalentes a escuchar tráfico intenso desde el interior de un vehículo, puede afectar la audición de todas las personas, pero especialmente de los niños.

“Perder la audición priva al niño de una experiencia social y personal, lo coloca en desventaja ante el sistema social en que la comunicación verbal y auditiva ocupa un lugar predominante. Por tanto, si no escucha, en algunos casos, se aísla y la comunicación con otros puede no llegar a darse nunca”, sostuvo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 32 millones de niños y 43 millones de jóvenes de entre 12 y 35 años viven con discapacidad auditiva. “Lo triste es que hasta 60 % de las causas de disminución o pérdida de la audición son prevenibles”, dijo la experta.

Aseguró que en la actualidad la tendencia de exponer a los niños a elevados niveles de ruido se ha elevado.

“Hay poca conciencia social respecto al cuidado de la audición en los más pequeños. Los padres llevan a niños menores de tres años a espectáculos y actividades con altos niveles de ruido como espectadores o como acompañantes para niños mayores o adultos”, expuso la otorrinolaringóloga.

Le especialista argumenta que una de las causas que ha afectado la audición en menores es el uso de aparatos electrónicos con un volumen muy alto. “Muchos de ellos disfrutan diariamente de audífonos, videojuegos o programas de televisión a un volumen elevado, y eso disminuye lentamente la capacidad auditiva”, advirtió.

Rentería explicó que exponerse a altos niveles de ruido por tiempo prolongado o de manera constante puede dañar el tímpano, aumentar el estrés, incrementar la presión arterial, cambiar la tensión muscular y movilidad intestinal, además de generar dolores de cabeza y alteraciones del sueño.

“Pero además hay consecuencias psicológicas y emocionales como irritabilidad, aislamiento, disminución en la tolerancia y aumento en la respuesta violenta al estrés”, alertó.

La especialista recomendó no exponer a los niños a eventos donde el nivel de sonido sea elevado y, si es necesario que asista, debe utilizar protectores auditivos.

fuente: Elsiglodetorreon MX